“Decíamos ayer …” en estos días de *ausencia* (que no ha acabado siendo tanta porque algún apunte / comentario /quisicosa se me ha escapado por los twitters, facebooks, flickrs y demás (…)
Pues en estos días de impasse poco ha sucedido de remarcable (creo):
- Estuve de “ruraleo” (~ casa rural) durante los 5 días del puente. Era bastante predecible que mi gen arruina-vacaciones haría de las suyas … y una vez más, no defraudó! El segundo día estaba malo pero malísimo, fiebre, dolor articular a saco, tos, mocos en abundancia pero de la buena … en fín, hecho un Cristo (expresión popular que nunca he sabido si proviene de nuestro Señor o del domador Ángel Cristo en su última época). Esta *agradable sensación* perdura aún hoy -para que os hagáis una idea de lo pachucho que he estado- 7 días después; obviamente los síntomas han remitido bastante y ahora sólo me queda la voz de un camionero fumador-compulsivo de Ducados afónico y con carraspera, mucosidad para llenar los pantanos catalanes hasta el desborde y una tos de aquellas feas, la clásica “tos de perro” … vamos, apenas nada!
- Esa salida me permitió “estrenar” el fisheye adaptor que me compré en la tienda online internacional de Lomography, porque en la tienda lomo de Barcelona un hottie argentinian (la denominación no es mía) me avisó de que en España estaba completamente agotado y ni siquiera tenían en la tienda de Madrid. Siguiendo su consejo me metí en la tienda online (no la española, sino la internacional) y pude hacerme con uno.

El adaptador te sale por unos 100€ todo (gastos de envío incluídos) y la verdad es que es un juguete: está superbién. Te viene el ojo de pez, 4 anillos de los diámetros más comunes (49mm, 52 mm, 55 mm y 58 mm) y un anillo conector de color plateado.
Yo creía que le sacaría mucho más partido con el 50mm pero al final ha sido el 18-55 (creo que comunmente se le conoce como pISA … de pisapapeles -nunca un objetivo fue TAN denostado como el 18-55 y eso que saca MUY buenas fotos-) el que me ha dado más alegrías; en fín: por el momento ni un euro más en objetivos o similares, si he de comprar algo serán otros “complementos” (así puedo estrujar los que tengo y aprender con ellos)
- Jan está en una etapa MUY graciosa (incluso para mí, que me cuesta reir bastante de/con los niños). En la casa se encaprichó de la chichonera de otro de los niños y creo yo que no se la quitaba ni para ir a dormir (…) Hace las cosas propias de su edad (1,9 años) e incluso hace otras mucho más adelantadas (desde hace varios meses hace distintas cosas de juego simbólico por ejemplo, y aún era temprano para él) … pero no se me va la olla ni pienso en que será el próximo Einstein ni paranoias similares.
- En cuanto a series me he puesto al día de “House” y estoy a un tris de ponerme al día de “Supernatural”. Tengo (gracias, J) las 7 temporadas de “Curb your enthusiasm” que voy a intentar degustar y no meterme en 1 ó 2 veces entre pecho y espalda … y voy intentando seguir más o menos todo el resto (…)
- Y poco más puedo contaros. El trabajo está ahí: sólo llevo 1 semana fuera y no sé cómo está *el tema*, con lo cual lo dejaré en un prudente … “el trabajo está ahí, yo estoy aquí … nos respetamos y no nos hacemos daño”
- Como anécdota y punto final al post os cuento que esta tarde he sufrido un intento de robo de iPhone. Escenario: cafetería pequeñita junto a la catedral. Dos niños rumanos entran con un papel apoyado en un cartón y una cuadrícula mal dibujada por ellos mismos (seguramente) a bolígrafo como queriendo simular una recogida de firmas / donación de la voluntad para alguna buena causa. A la tercera negativa que les he dado y mientras venía el dueño del local a echarlos, me doy cuenta de que utilizaban el viejo truco “apoyo el papel de las firmas en la mesa y te levanto el móvil al volver a recoger el papel”, así que tranquilamente (yo mismo me he sorprendido de no liar ningún pollo) le he levantado el papel y el cartón, le he quitado el iPhone de sus manos y lo he vuelto a dejar en la mesa. Todo ha sucedido muy rápido, en unos segundos. POR SUPUESTO, mirada asesina de mi parte cuando le he visto bien la cara mientras salía el mocoso en cuestión, y ahí se ha quedado el tema. Pura suerte para mí, no dejéis el móvil encima de NINGUNA mesa (en terrazas era obvio, pero por lo que veo empieza a ser necesario también en locales cerrados como era éste)
Y hasta aquí, que no quiero aburrir. Buen finde!
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12 diciembre 2009 at 19:25
Gracias por la compañía en el finde rural, lo he pasado muy bien. Gracias por compartir tu virus influenza conmigo, gracias por elegir una foto en la que salgo taaaaaaan bien para ilustrar lo guay que es tu angular…
Por cierto, NUNCA, NUNCA vuelvas de dejar tu Iphone encima de una mesa… Si es que DIos da pan…
12 diciembre 2009 at 19:28
De nada.
Lo siento.
Eres tendenciosamente malo: sabes perfectamente que tengo una MUCHO PEOR que no he publicado -además en ésta ni se te ve la cara-. Y sí, es muy guay!
Lo sé … a quién no tiene hambre. Pero mira: la vida es así … no la he inventado yo.