Las alas del ensoñamiento temprano no son lo suficientemente grandes ni fuertes como para volar demasiado alto, ni como para mantenerse en el aire demasiado. Y es que somos aire enrarecido, somos vacuidad renovada que muere en cada beso, en cada abrazo, en cada aliento. Pero el azul de las palabras no podrá humillarnos más. No en este momento.
Creo. Y cambio. Pero pierdo, así que soltaré la lógica.
No os vayáis, esperad a mi corazón: viaja de espaldas a muchas cosas … acercándose …
Posts relacionados:


















22 febrero 2010 at 15:20
Supongo que para ti estas palabras están llenas de sentido… pero yo no he entendido nada…será que es Lunes y que ha sido una mañana de mierda… Un abrazo!
Dupree